Me hicieron la web y desaparecieron
Si pagaste una web, no te sirve para nada y ahora no te coge nadie el teléfono, lo primero es esto: tu dominio es tuyo y se puede recuperar. Antes de gastar un euro más, asegura el control de tu dominio y tus accesos; luego decides con calma si rehacer o migrar. Y la regla de oro para no repetir el error: no vuelvas a pagar una creación cara por adelantado a quien luego puede esfumarse.
¿Te suena esta historia?
Pagaste una buena cantidad por tu página web. Te enseñaron unos bocetos bonitos, te ilusionaste, soltaste el dinero por adelantado… y a partir de ahí todo se fue apagando. La web tardó meses, llegó a medias, y cuando quisiste cambiar un horario o una foto, los mensajes empezaron a tardar días. Luego semanas. Y un buen día, silencio total: ni emails, ni llamadas, ni rastro de quien te la hizo.
Y ahí te quedaste: con una web que no carga bien, que no sale en Google, que no te trae a nadie y que encima no sabes ni cómo tocar. Pagaste por algo que iba a ayudar a tu negocio y tienes un cascarón abandonado que no puedes ni modificar. No estás solo y no es culpa tuya: este es uno de los problemas más repetidos del sector, y casi siempre nace del mismo sitio —cobrar mucho por delante y desentenderse después.
Respira. Tiene solución, y casi nunca es tan grave como parece. Vamos por orden.
¿Qué hago ahora, paso a paso?
No tomes ninguna decisión cara con el enfado del momento. Sigue este orden, de lo más urgente a lo que puede esperar:
- Comprueba quién es el dueño de tu dominio. El dominio (tu tunegocio.com) es lo más valioso que tienes: es tu dirección en internet y tu reputación. Busca en tu correo la factura del registro y averigua en qué proveedor está comprado y a nombre de quién. Si está a tu nombre, respira tranquilo: lo demás es recuperable.
- Recupera los accesos. Reúne las contraseñas del registrador del dominio, del alojamiento y del gestor de la web. Si las tienes, perfecto. Si no, pídelas por escrito a quien te hizo la web (aunque tarde en contestar, deja constancia del intento).
- Si el dominio no está a tu nombre, esa es la prioridad. Inicia el proceso para acreditar que eres el titular legítimo y reclamar el traslado a una cuenta tuya. Si hay un incumplimiento y no hay forma de recuperarlo por las buenas, esto es terreno legal: que lo revise un abogado o un gestor. Nosotros te explicamos el marco general, pero no damos asesoría legal.
- Evalúa la web con cabeza fría: ¿rehacer o migrar? Mira si la web actual sirve de base o es un lastre. Más abajo tienes una tabla para decidirlo sin dejarte llevar por la pena de lo ya pagado.
- No vuelvas a caer en lo mismo. Antes de contratar a nadie, asegúrate de que el dominio quedará a tu nombre y de que hay un compromiso real de continuidad y soporte, no solo una entrega y adiós. Si te vuelven a pedir una creación cara por adelantado sin permanencia, es la misma película.
¿Arreglo la que tengo o empiezo de cero?
Es la gran duda. El error más común es aferrarse a la web vieja «porque ya pagué por ella». Eso es dinero que ya no vuelve; lo único que importa ahora es qué te sale más a cuenta de aquí en adelante. Esta tabla te ayuda a decidir con frialdad:
| Señal de tu web actual | Suele convenir… |
|---|---|
| Carga rápida y está limpia por dentro | Migrarla y mantenerla; aprovechar lo bueno |
| Solo le faltan textos, fotos o pequeños retoques | Conservarla y ponerla al día |
| Es lenta y va cargada de plugins desactualizados | Empezar de cero con algo mantenible |
| Nadie sabe tocarla o no tienes los accesos | Rehacerla en una base que sí controles |
| No sale en Google ni en buscadores de IA | Replantearla pensando en posicionamiento desde el inicio |
Sea cual sea la decisión, hazla mirando tu caso real. Lo honesto es no venderte un «hay que tirarlo todo» por defecto ni un «se arregla en un rato» sin haberlo visto. Si quieres, le echamos un ojo y te decimos qué haríamos —sin compromiso y sin que pagues nada por mirarlo.
¿Y por qué desaparecen tantas agencias?
No es mala suerte: es el modelo. Cuando alguien te cobra una cantidad fuerte por crear la web y la cobra toda por adelantado, su trabajo termina justo cuando tú pagas. A partir de ahí, atenderte es un coste sin ingreso, así que es fácil que te dejen el último de la lista hasta que, sin más, dejan de responder. No siempre es mala fe; muchas veces es un negocio mal montado que se rompe solo.
La consecuencia para ti es siempre la misma: te quedas con una web muerta y sin nadie detrás. Por eso, la pregunta que de verdad importa al elegir a quién confiarle tu web no es «¿cuánto cuesta crearla?», sino «¿qué interés tiene esta gente en seguir a mi lado dentro de seis meses?». Si la respuesta es «ninguno, ya cobraron», ya sabes cómo acaba.
¿Cómo le da la vuelta Zenith?
Nosotros nacimos precisamente harto de oír esta historia, y por eso montamos el negocio al revés —lo llamamos El Trato al Revés. La idea es sencilla: que nos interese quedarnos, no desaparecer.
- La creación de tu web es 0 €. No pagas por crearla. La hacemos nosotros por delante —rápida, sobre la mejor tecnología y sin que toques nada— porque nos jugamos el cobro en el trabajo que viene después, no en una factura inicial.
- Pagas un acompañamiento mensual a medida. Una cuota pensada para tu negocio que incluye el dominio, el SSL y todo lo técnico, y en la que cada mes trabajamos tu posicionamiento en Google y en la IA. Como nuestro ingreso depende de que sigas con nosotros, tenemos que seguir mereciéndolo.
- Cada mes recibes el Informe del Espejo. Un resumen claro del trabajo real que hemos hecho ese mes: lo que tocamos, lo que mejoramos y lo que viene. Pagas por el trabajo que ves, no por una promesa. Si dejamos de aportar, te vas; por eso nos interesa quedarnos.
Eso es lo que vendemos: continuidad y soporte real, una web que no se queda huérfana. Lo que no te vamos a prometer —ni nosotros ni nadie honesto— es que tendrás clientes o ventas garantizadas, ni un puesto fijo en Google: eso no lo controla nadie. Te vendemos el trabajo, y lo verás cada mes. Tienes el detalle de cómo cobramos en nuestra página de precios y todo lo que hacemos en nuestros servicios.
Lo que más nos preguntan en esta situación
Me hicieron la web y desaparecieron, ¿qué hago primero?
¿Cómo recupero mi dominio si está a nombre de la agencia?
¿Es mejor arreglar la web que tengo o hacerla de nuevo?
Con Zenith, ¿vuelvo a pagar una creación cara por adelantado?
¿Cómo sé que vosotros no vais a desaparecer también?
No vuelvas a pagar por desaparecer
Cuéntanos qué te pasó y cómo está tu web. Le echamos un ojo, te decimos con honestidad si conviene rehacerla o migrarla y, si encajamos, te la dejamos a punto sin que pagues la creación, con un acompañamiento mensual y un informe del trabajo cada mes. Sin prometerte clientes ni ventas: solo el trabajo, y lo verás.